¿Quién dijo que el rosa era solo para niñas...?
Asociar el color rosa con lo femenino data de mediados del siglo XIX,
cuando los bebés comenzaron a ser vestidos de colores pastel. Hasta 1965 el rosa fue considerado un color de uso exclusivamente
femenino, pero con la llegada de los movimientos de liberación femenina
se empezó a promover su uso entre los hombres.
Sí, habéis leído bien... ¡El rosa también es para los hombres!
Personalmente me gusta el rosa, pero sólo en su gama de tonos empolvados. Se trata de colores que dan la
sensación de estar recubiertos de materiales en polvo: arena fina,
talco, pigmentos…que no nos dejan ver del todo su color.
Este tipo de tonos tiene la gran ventaja de que son intemporales y tardan años en pasar de moda. Además, como son muy claros resultan
perfectos para dar luminosidad.
Aquí os enseño uno de los vestidos que elaboré para mi hija Emma y que llevó en una sesión de fotos realizada por el genial fotógrafo Carlos LN.
El cuerpo está realizado en punto de algodón con aguja 2 y medio y una falda estampada de la misma tonalidad que la parte superior.
¡Espero que os guste!




